Déjà vu.

Si el dueño del tiempo, ese viejo andrajoso con cara de niño viniera un día a proponerme un déjà vu eterno, quizá aceptaría con la única condición de poder escoger mi propio día de la marmota.

Así, para quedarme atrapada en el tiempo elegiría una tarde de sábado. Tendría que ser, eso sí, una tarde de risas, de patatas fritas y vino blanco. Una tarde de brisa fresca y tintineos en la ventana. Un sábado de sábanas de algodón e incienso, de camisas de seda, de canciones al oído. Una tarde de fotografías y cosquillas, de largas conversaciones a través de las miradas, rendidos a la piel. Tarde de calma y minutos infinitos, de olvidar todo lo demás y de ver caer la luz del sol con parsimonia de primavera.

Pero no creo que aceptara quedarme anclada en el tiempo. No quiero un solo sábado. Quiero muchos sábados. Todos tus sábados.

 

15 comentarios sobre “Déjà vu.

  1. Estoy con 3nity y pacoelflaco…Siempre he pensado que algo es especial porque es distinto, y si se repite eternamente, dejará de serlo.Ahora…confío en que vosotros seríais capaces de hacer que cada uno de esos sábados, aunqeu sean iguales, parezcan diferentes :)Besitos

    Me gusta

  2. Siempre que intentamos que un momento del tiempo sea igual que otro anteriormente vivido se fracasa en el intento. Todo es distinto y cambiante y por más que uno quiera no se consigue. Lo que sucedió aquella tarde de sábado ya no puede repetirse, aquél detalle ya no volverá a surgir, o digamos que incluso es sábado y que todo es igual, lo malo es que antes hacía sol y hoy llueve…Metáforas fuera, ¡¡aprovechemos el instante!!.

    Me gusta

  3. Pues cuando un día empieza a ser igual que el anterior creo que me muero un poquito por dentro. Sólo repetiría unos cuantos días y muy pocas veces.Besos.

    Me gusta

  4. repetir lo que nos gusta un monton de veces, la monotonia acaba con todo lo que divierte o entretiene..mejor asi, para hacerlo eterno .. mejor asi linda, mejor asi

    Me gusta

Deja un comentario