Quedando.


Si es que tenía que pasar. De pronto, se juntan una chica del montón de las chicas maravilla, una mariposa de alas preciosas, la sonrisa más dulce que se vio jamás y un chico malo como los de antes en una tarde ociosa y ya no hay vuelta atrás. Hablan, conspiran y lían y relían a todo parroquiano que se acerca a ellos. Las ganas de vivir son contagiosas, y las de pasarlo bien, más todavía.
Una fecha y un lugar. Y calor, mucho calor que era como puro invierno comparado con la calidez del encuentro.
Al final, doce valientes en la primera cena (primera porque seguro que después de la experiencia habrá muchas más, así que atentos todos aquellos a los que echamos en falta) para constatar que este mundo de unos y ceros está lleno de gente diez.

11 comentarios sobre “Quedando.

  1. Y un 11 para ti, guapa. Despues de haber recibido un montón de sonrisas virtuales en otros tantos posts, se ha constatado que son también reales, y de las buenas… Y a ti y a mi MM, no nos quitan las «emes» ni con espátula… jejeje

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  2. Ohhh! Tiene pinta de que lo pasasteis bien. Bueno, es reconfortable saber que habrá próximas quedadas.Aunque, yo soy especialista en estar ocupado cuando surgen quedadas…

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  3. ole, que reforma más chula te ha quedado! :)es bonito cuando se pasa de detrás la pantalla a las cenitas de verdad, eh! sí, sí!que haya muchas más!

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