El invierno se alarga demasiado, robándole días a una tímida primavera, y ya puedo oír a mis pobres huesos, pidiéndome a gritos, un poco de sol.
Sólo piden clemencia y algo de calor.
Ilustración y texto de “Los Cuentos de la Energía” del Doctor Cohainio (1889), desde http://blogs.ya.com/pindiar1889/

A veces me siento lagarto y busco el sol y me quedo quietita calentando mi sangre…¡que gustito da!
Me gustaMe gusta
Ains ains ains, pues yo ya he podido disfrutar de un par de tardes leyendo en un parque al sol… y más que vienen! 🙂
Me gustaMe gusta
si en el sur hace frio creo que mal vamos … creo que no podre ir hacia la luz
Me gustaMe gusta
Así es, un tiempo de recogimiento y otro de expansión.Saludos
Me gustaMe gusta
Yo tambièn quiero que empieze la primavera
Me gustaMe gusta