Levante. Calor.
Mi cuerpo se evapora en un rocío que satina mi piel. Una gota nace en mi nuca, allí donde deberían empezar todos los besos. La dejo hacer y se desliza por mi cuello hasta mi espalda, donde, suave, lentamente, hilvana mis huesos como las cuentas de un rosario.
Levante. Calor.
La gota avanza sin que me atreva a interrumpir su cauce de cosquillas, de carne estremecida, de piel erizada. Deja atrás la llanura, atraviesa la vaguada de mi cintura y se funde en la pátina líquida que me cubre.
Levante. Calor.
La ilustración, de Nicoletta.

Parece que estás buscando novio. 😉
Me gustaMe gusta
No me extraña, con la de vídeos de mariquitas que ve ultimamente el suyo…
Me gustaMe gusta
novio????lo que está buscando la pobre shiquilla es un ventilador…
Me gustaMe gusta
No digo, aplaudo. Un beso.
Me gustaMe gusta
No te quejarás, hoy ha hecho fresquito y poniente. Incluso han caído cuatro gotas. Mañana nos vemos.
Me gustaMe gusta
mmm, precioso poema y perfecto para esta época tan calurosa. Un besoah, precioso el gatito que sale en el blog
Me gustaMe gusta
uf, lo he sentido
Me gustaMe gusta
Una sensación de bochorno adorable y cálido.Besos
Me gustaMe gusta
Aquí lo que agobia es el poniente, seco. Esto me ha hecho olvidar a las cucarachas.
Me gustaMe gusta