Mayo.

Casi se me pasa mayo y todavía no había posteado mi Schiele del mes. Pues bien, nunca es tarde si la dicha llega, así que aquí lo tenéis. Como decía Livy el mes pasado, este chico dejaba poco para la imaginación. Como le contestaba yo, tiene dibujos mucho más explícitos que éste o el anterior. Tanto es así que cuentan que el Archiduque de Austria Francisco Fernando, cuando en diciembre del 1909 asistió a la Galería Pisko, en Viena, donde se inauguraba una exposición del pintor, exclamó “Nadie debe saber que he visto esta porquería”.

Gazmoñerías como ésta aparte, poco más queda por decir del artista, del que el mismísimo Gustav Klimt llegó a decir que tenía “demasiado talento” (curiosamente, para Schiele, Klimt era un maestro y modelo de admiración del que necesitaba la constante aprobación).

En cuanto a lectura, he de confesar que este mes he estado un poco vaga y sólo me ha dado para leer un par de libros. De hecho, este post llega tan tarde porque estaba esperando terminar el segundo para incluirlo.

El primero fue Cosecha Roja, de Dashiell Hammett, el detective privado reconvertido en escritor de novela negra (sólo este dato podría haber dado para la trama de una de sus novelas). Ya había leído de él La llave de cristal y El halcón maltés, y esta Cosecha roja se sitúa al mismo nivel de las anteriores, retrotrayendo al lector a épocas en las que los gangsters se regían por códigos de honor. Recomendable, mucho, para los que, como yo, no habíamos sido nunca devotos de este tipo de relatos.  Os dejo una frase que el Agente de la Continental le dice a la protagonista femenina: “Alguien tendrá que quedarse a contar los muertos”. Sólo por ella, ya merece la pena leer el libro.

El segundo ha sido Entre las sábanas, de Ian McEwan, conjunto de relatos, siete para ser exactos, que aparecieron en distintas publicaciones y que se reúnen bajo este mismo título. Relatos dispares que enganchan desde la primera página y que sólo tienen un punto en común: la magnífica prosa de este autor, que ya me conmovió en Expiación, me enamoró en Sábado y terminó de cautivarme en Chesil Beach y Amsterdam. Y no os voy a decir nada más, por si alguno se anima a leerla. Espero que si alguno lo hace, me diga si le ha sorprendido tanto como a mí.

10 comentarios sobre “Mayo.

  1. Hommmme,…a Schiele es para decirle aquello de «Mírame a los ojos y dime que me quieres»… el buen hombre,si se encontraba con alguna de sus modelos pasado un tiempo…(15-20 minutos después…) y ella le saludaba: ·»Hola Maestro,¿me recuerda?…Pues no sé,hija mía,levántate las faldas porque así a primera vista…» 😳
    La scaritas de ellas son un poco borrosillas…en comparación con otras partes de su anatomía…claro :mrgreen:
    Y me falta uno! 👿
    Genial!!!

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  2. Fijate tú, pero a mi de este cuadro lo que más me choca es que le falta las piernas, las tiene cortadas a la altura de las rodillas…
    Y sí, ciertamente, sigo pensando lo mismo, no deja nada a la imaginación.
    besitos guapa!!!!

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  3. Hola Anita.

    Me llamó la atención el último libro que mencionaste, aunque no me queda mucho tiempo para leer por esta carrera que estoy llevando (las matemáticas eran lo mío… dónde quedaron?).

    En cuanto al arte de Schiele… qué pena, pero le desconozco, gracias por ilustrarme. Pero deberías ahondar un poco en la ausencia de piernas.

    Te espero por mi blog, que ya he derrumbado el otro.

    Besitos de chocolate.

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  4. Yo tuve tiempo Ana para leer a Ian M. en Sábado, Expiación y Chelsil Beach; las dos últimas brutales (Chelsil es una joya), en cambio Sábado me dejó bastante así: revolviendo las hojas de nuevo en busca de una sensación más buena que la vivida al leer las últimas páginas del libro.
    Un beso.
    Ah! quería pasarte un blog klimniano pero… he perdido la dirección!

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  5. Menda, siempre puedes ir a la playa ‘llevo un gatito chico acostado en el regazo’… eso sí, con un libro 😉

    India, anda que no te han venío a ti bien los muñequitos… voy a ver si encuentro más.
    En cuanto a lo de las piernas, bueno, son dibujos. Si os fijáis bien, los brazos están desproporcionados, la cara, como decías como si estuviera desenfocada. El dibujo en general, como si fuera un estudio. Maravilloso estudio, por cierto. El detalle está en el detalle 😉
    O eso, o se decidió por el plano americano para este dibujo 🙂

    Nennella, la idea vino de un calendario que me regalaron a principio de año. Cada mes cuelgo la ilustración de ese calendario. Así también aprendo yo 😉

    Liiiivy, que no, que no tiene las piernas cortadas la chiquilla. Que lo que las tiene es que no están dibujadas. Una porque se le acabó el papel, la otra porque se le acabó la pintura, seguro :mrgreen:

    Buitre, me paso a tu blog y te cambio el enlace. Me alegro que al menos estos post sirvan para que conozcáis a este genio.

    Endora, preciosa, quizá por eso me encanta don Ian, porque sus libros no dejan indiferente, porque remueven por dentro, las vísceras, la conciencia, el alma, lo que quieras. En lo que cuenta y en cómo lo cuenta. Irá cayendo poco a poco su obra, seguro 😉

    Besines para todos y feliz finde.

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  6. Pero..es que ni me había fijado que no tenía piernas…Diosssss…. estoy mucho peor de lo que pensaba¡¡

    La semana proxima iré a la Feria del Libro…tenía pensado ya algún libro que me habían dicho…La Soledad de los Numeros primos…o Tengo ganas de Tí…pero quizás cambie alguno por una de tus recomendaciones

    Y como frase curiosa..una que he oido hoy viendo la peli Pulp Fiction..la dice el gran Harvey Keitel en su magnifico papel como Sr. Lobo cuando ve como han dejado el coche limpio de rastros de sangre ..no digo la frase porque así fuera de contexto sonaría soez…pero dentro de la peli..si alguien la ha visto..provoca una dosis de Risa en el trasfondo de un crimen.

    Besos

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