Cotilleo!

Algo que no entiendo ni nunca entenderé es el afán de la gente por saber la vida y milagro de los demás. Y no me refiero ya al ‘salsarroseo’ ni al resto de circos que cada vez son más frecuentes a poco que enciendas la tele. Me refiero al día a día, a la gente a la que conoces, con la que te tienes que relacionar quieras o no.

Tengo una vecina que está pendiente a la hora a la que salgo o a la que entro. Lo sé porque después se lo cuenta a mi madre. Tengo otra que si oye a mucha gente entrar o salir de mi casa (más de dos, quiero decir), abre la puerta poniendo cualquier excusa. Y otra que te cuenta hasta los más recónditos detalles de cualquier vecino, aunque éste se haya mudado al piso hace dos días.

En el trabajo pasa lo mismo. Ahora comparto área con otras ocho personas. Ocho personas que lo saben todo de todos. Yo ya llevo más de un año aquí. Saben que tengo una hija porque Lorah ha venido varias veces a recogerme. Saben de Beaumont porque las veces que viajaba a Barcelona tenía que traer la maleta a la oficina para poder salir directamente desde aquí e hicieron sus propias cábalas que acabé confirmando a base de dar largas, y que tengo una hermana en Valiadalandia porque me pedí vacaciones cuando nació Marco. Así que soy la rara. Desde el principio de estar aquí he desayunado sola, a pesar de que me han invitado a integrarme en varios grupos. No entro en la ‘puesta en común’ de los temas de actualidad que se celebran invariablemente cada mañana.

Y toda esta retahila viene por algo que me ha pasado esta mañana que me ha dejado patitiesa. Estaban las compañeras que me quedan a la derecha charlando de sus cosas (tema favorito en estas fechas: comienzo de curso y gripe A). Los compañeros que me quedan a la izquierda tienen la bendita costumbre de hablar entre ellos a grito pelao, sea de trabajo o no. Y en esas estábamos hoy, yo concentradísima visitando blogs en mi trabajo, y tanto jaleo a mi alrededor que hubo un momento que me tuve que levantar e ir a la vaquita del agua sólo para volver a centrar los pensamientos. Cuando volví seguían a lo mismo. Recordé entonces que tenía que llamar a casa (nunca hago llamadas personales desde el trabajo si no es por una urgencia y ésta lo era). Descolgué, marqué, esperé los tonos. Alrededor seguían las voces. A los tonos sucedió la voz que esperaba. Contesté a mi vez con un ‘hola guapo’ casi susurrado. Y entonces se produjo el milagro: el silencio se hizo a mi alrededor y duró lo que duró mi conversación. Y diréis que soy una malpensada, pero no creo que lo hicieran precisamente para que pudiera hablar tranquila.

Cada vez estoy más convencida de estar trabajando en una plaza de pueblo.

16 comentarios sobre “Cotilleo!

  1. Mas o menos como en mi trabajo que parece un gran hermano donde todos saben la vida de todos, todos opinan, todos se entrometen…Yo no se si seré rara pero para mí siempre ha habido una diferencia muy grande entre mi vida personal y mi vida laboral. A veces me pregunto si es que fuera del trabajo no tienen vida.

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  2. Vaya espesor tener que aguantar ese temita.En España el nivel de cotilleo en muy alto.Al igual que es alto el nivel o volumen de nuestro tono de voz.Una cosa es la curiosidad por las cosas , y otra es la obsesión por la vida de los que nos rodean, y en especial de aquellos que no quieren contarla, eso le dará más morbo todavía.

    Un besazo y paciencia con los compis , que falta tehará.
    muaaa

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  3. ¡Qué nos dejen en paz! Porque todos somos así aunque lo odiemos cuando lo vemos en los demás. No sé si estas cosas ocurren porque somos de España o por el mero hecho de que somos humanos.

    Bueno, te invito a mi nuevo blog (prometo no crear más blogs):

    http://elsubmarinodecapitanclostridium.blogspot.com/

    Va sobre sentimientos y lo que todos escondemos detrás. Me está dando mucha vergüenza ( y trayendo muchos recuerdos) el recuperar esos escritos del pasado.

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  4. ¡Qué nos dejen en paz! Porque todos somos así aunque lo odiemos cuando lo vemos en los demás. No sé si estas cosas ocurren porque somos de España o por el mero hecho de que somos humanos.

    Bueno, te invito a mi nuevo blog (prometo no crear más blogs):

    http://elsubmarinodecapitanclostridium.blogspot.com/

    Va sobre sentimientos y lo que todos escondemos detrás. Me está dando mucha vergüenza ( y trayendo muchos recuerdos) el recuperar esos escritos del pasado.

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  5. Si es que la gente no tiene suficiente con sus vidas ni con las que adoptan en la tele, hija…

    Menos mal que tú ya tienes (casi) todo lo que necesitas cerquita.

    ¡Un beso!

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  6. La gente de normal es cotilla, nosotros con los blogs somos unos cotillas!. Pero en grupo, la cosa se multiplica.
    Yo lo que flipaba es cuando muchísimas veces se hablaba en las mesas de que si gran hermano, de que si salsa rosa,…y todo el mundo se lo sabía. Y el caso es que todo el mundo coincidía que era malísimo, pero todo el mundo al pie del cañón. Luego me pasa lo que me pasa, que no conozco a ningún famoso de segunda, de los que dan de qué hablar.!!!
    Ánimo y pasa del tema.

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  7. Lo que te dije el viernes noche en nuestra gran velada-cena-salida nocturna (ea!!! más material pa los cotillas jijiijijijiji)…la próxima vez tú sigue piropeando aunque al otro lado el que esté,como dice Valiada,sea Beaumont jijijijijiji…y piropea,y venga piropear…pequeños matices de guarreo 😯 ya sabes…y luego,cuando te despidas del «guapo» y cuelgues…pues les dices a los compis que con esto de los sueldos congelados…se te ocurrió montar una línea caliente para sacarte unos leuritos estrás :mrgreen:
    Achuchones…a los dos!!!jijijijijijiji a ti por guapà! (detalle acento al revés…jijijijiji) y a él…bueno,algo le encontraremos jijijijijijiji 👿

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  8. Siempre hay gente a la que le interesa más la vida de los demás que la suya propia, será quizá que la suya es tan aburrida y pobre que necesitan vivir del cotilleo de la vida de los demás…
    besines!!!

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  9. Marta, yo creo que más o menos en todos lados cuecen habas. Lo que dices, separar la vida privada de la personal, yo lo he aprendido a base de darme tortas. De la última todavía me estoy rascando, así que decidí que nunca más. Está claro que no por ser compañeros de trabajo han de ser amigos.

    Muchas gracias, Nuria. Sí, supongo que mucha paciencia y un carro para llevarla, aunque como le digo a Marta, supongo que en todos lados pasará lo mismo.

    Capitán, puede que todos seamos así, pero está claro que unos son más así que otros. Hay para quien el cotilleo es algo enfermizo.
    Me pasaré por el submarino. No sé cómo tienes capacidad para tanto blog, yo apenas puedo con éste :mrgreen:

    Jabelaida, mira que eres joía. Pues que lo sepas, Beaumont es guapísimo y mucho más 🙂

    Kamena, bonita, si es lo que digo siempre: muy tristes deben ser las vidas de los que necesitan meterse en la de los demás. Y sí, ahora (casi) todo lo que necesito lo tengo a mi lado 🙂

    Tan, jijo, empieza por contar la tuya. Verás como todos los demás te siguen y entonces os lo pasaréis de muerte. Sobre todo cuando les cuentes de tus tangas de leopardo 😛

    Vinti, sí, puede que los blogs sea una nueva forma de cotilleo, pero ¡aquí cada uno contamos lo que queremos contar!, y no tenemos a nadie espiándonos por la mirilla 🙂
    Y eso sí, resulta que nadie ve los programas de cotilleos, que todos vemos los documentales de la dos o canal historia. Después los índices de audiencia cantan y la vida de todos esos pseudo famosos está al cabo de la calle.

    India, jjajjajajaj, qué puñetera!! Aunque no sería mala idea. Decía una amiga que ‘a quien quiera saber, mentiras a él’… y no iba descaminada: ya que quieren cotillear, que al menos el material sea goloso 👿
    Por cierto, ¡qué bien me lo paseeeeeeeeeeeé!!! ¿Cuándo repetimos?? ehn? ehn???

    Livy, debe ser por eso que ahora no hay forma de encender la tele sin que te salgan programas del ‘corazón’ en cualquier canal… aunque son más bien programas de ‘higadillos y despellejes’. Claro, la gente se acostumbra y luego no pueden vivir sin sus pequeñas versiones más cercanas…

    Besines a todos. A repartir.

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  10. Ay, chica! En todos los sitios es igual! Aquí en Buenos Aires.. madre mía!!

    Igual, tú a la tuya!

    Yo justo en este momento de mi vida en el que estoy díscola perdida, si me pongo a pensar en mi portero o mis vecinos al verme entrar, salir, recibir gente, despedirla… no dormiría jajaja!!

    Besos Bella!

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  11. Afortunadamente donde vivo cada cual va a lo suyo y el grado de cotilleo es pequeñito. Eso sí, dónde vive mi madre es un horror. Todo el día le están dando a la «sin hueso». Menos mal que ya no lo vivo tanto, pero eso sí. De la radiografía que me hacen cada vez que voy no me libro.

    Parece que hay ganas de otra cenita no?, je, je. Lástima que tenía muchas cosas que hacer, que si no, me quedo más tiempo. Hasta que horas os dieron allí?? Uis, ves? si es que en realidad llevo una cotilla dentro.

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  12. Nennella, no, si a lo mío voy… ya aprendí hace muchos años que es lo que hay que hacer, no dar cuartos al pregonero y pasar. Si no, estaría todo el día tirándome de los pelos!!

    Pues sí, Landa, la gente, que se aburre mucho!!

    Lunaria, lo que pasa es que yo vivo en la casa en la que nací. Así que algunos de los vecinos me conocen desde que era una enana muy enana y claro, parece ser que eso les da derecho a entrometerse y a opinar: escáneres más que radiografías hacen ya!!

    Besitooooooous!!!

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