Junio.

Junio. La puerta a las vacaciones, la llegada del verano. La semana que viene, la noche de San Juan. Tiempo abierto, tiempo que invita a relajarse, a asilvestrarse, a expandirse. Tiempo lleno de tiempo, días largos y luminosos, atardederes postergados, noches cortas e intensas.

Y para celebrarlo, hoy os dejo tres obras de arte, las tres referidas al mismo hombre que nos lleva ocupando todo el año. La primera, la que corona este post, como siempre, el cuadro correspondiente al mes en el calendario que me sirve de guía para publicar estas entradas. Aquí tenemos un retrato clásico de Jean Alexandre, hermano del amigo y mecenas de Modigliani, el doctor Paul Alexandre. En un dos por uno, en el reverso de este cuadro, éste otro. La precaria situación económica del pintor, sobre todo al principio de su estancia en París, le llevaba a utilizar los lienzos por ambas caras. Así, la espalda de Jean Alexandre esconde este desnudo de joven, obra tan distinta, cromáticamente hablando, de la anterior, ya que si en el retrato del hombre el fondo es apenas una prolongación de la indumentaria, en éste el cuerpo de colores tostados resalta particularmente sobre el vivo añil.

Y como bonus track, y aprovechando que don Modi ha sido noticia estos días, la obra por la que lo ha sido, al haber superado el doble record de obra del autor por la que más se ha llegado a pagar (más de cuarenta y tres millones de euros) y el de obra más cara vendida en Francia, y que presenta las características de la pintura del artista (ojos almendrados, cara y cuello alargados, labios finos), visiblemente influenciado por las máscaras rituales africanas.

En cuanto a lectura, este mes lo he dedicado a terminar la saga de los Solal de Cefalonia con Los Esforzados, de Albert Cohen. Como ya me pasó con Comeclavos, he sido por su culpa objeto de miradas asombradas tanto en casa como en cualquier sitio (llámese cafetería, autobús, salas de espera varias) debido a las carcajadas que no podía evitar al leer algunos de los pasajes. Totalmente desternillante la verborrea de Comeclavos, hilarantes las situaciones que provocan los cefalonios, grandiosas las descripciones de Cohen del aspecto de los cinco primos, acidísimas las ideas que pone en sus bocas.

Gran libro, al fin y al cabo. Grandes libros, pues ninguno tiene desperdicio. Ahora espero con impaciencia que mi proveedor habitual aparezca con el libro que me queda por leer de Albert Cohen. Pero esa me parece que será otra historia.

3 comentarios sobre “Junio.

  1. …si es clavao al Johnny Deep!!!! ay omá…ay omá…que no me puedo entretener…luego,después de dejar a los niños en el cole y tener unas horillas en soledad :mrgreen: vuelvo y me recreo….
    Aaaaaaaaaaachuchones!!!

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  2. ..pobre Jean…le ha tocado compartir lienzo y ahora se vio eclipsado por la pérdida de todo un maestro…Sin duda,la belleza y no belleza hecha bella en las manos de Saramago pudo con la del rostro hermoso y hermosamente pintado por Modigliani…
    Aaachuchones!

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  3. Pues sí, India, el pobre de Jean no ha tenido buena suerte… (y sí que tiene cierto parecido a Johnny Deep. Verás cuando se entere la Jabe), y mira que está guapete el hombre con esa pose indolente..

    Besines linda!

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