Torre de Babel

Ya os he hablado del sitio al que voy a desayunar cada mañana de mi yo laboral. Lo que no sé si os he dicho es que cerca de allí hay una escuela de español para extranjeros. Normalmente salgo más temprano a tomar café, así que hasta ahora (desde que estoy en el cafetal molón) no había coincidido con la hora de recreo de esta escuela, pero ahora que estoy sola, y que salgo cuando buenamente puedo y me dejan, tengo que procurar, si quiero asegurarme un cachito de barra, hacerlo antes de que salga la marabunta y tomen, literalmente, la cafetería. Así que el día que tengo suerte, llego, me acodo en un rinconcito parapetada en mi libro, y ellos van llegando a volver loca a Mariya (que hace su agosto en pleno agosto) con sus comandas imposibles de tostadas con cocacola o bocadillos de chorizo con café solo…

Desde los renglones de mi libro los miro. Son rubios como el sol la mayoría, algunos tienen los ojos de un azul imposible, pero todos, absolutamente todos, tanto chicos como chicas, tienen en común ser insultantemente jóvenes y bellos (¿acaso no es lo mismo?). Montan una algarabía de media hora con sus risas y sus conversaciones pergeñadas en un castellano que ya manejan con una soltura que yo quisiera para sus respectivos idiomas. Ríen. Los parroquianos habituales los miran molestos por la invasión. Cuando se marchan, camino de las siguientes clases, Mariya suspira. Mañana más…

4 comentarios sobre “Torre de Babel

  1. Ni hao:
    Tu yo laboral no descansa ni en el café….entre renglones percibes a los rubios como invaden el lugar y analizas cada detalle nuevo de la escuela de español. No sé cómo puedes concentrarte, y seguro que el libro no es un cómic, o el hola, sino de esos que hay que leeer y releeeeeeeeeeer.
    see you later…

    La de idiomas y cosas que se aprenden por aquí, en la sección cafetería 🙂
    besos guapa.

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  2. Vinti, son casi imposible no estar pendientes de ellos. Deben ser una veintena los asiduos a la cafetería (otros tantos los que prefieren un bocata en la calle o simplemente un cigarrillo fuera), así que no, no me concentro en la lectura cuando coincido con ellos. Pero no me importa. Hago el estudio sociológico en vez de leer 🙂

    Malatesta, hombre, por dior, que podrían ser mis hijos!! Unos hijos rubísimos, pero hijos al fin y al cabo!! Eso sí, cuando Lorah desayuna conmigo, se enamora al menos catorce veces mientras se toma el zumo 😉

    Sí, Rune, deben hacer un casting antes de darles el Erasmus… 😛

    Besines a todos!!

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