En estos días de noviembre, mes de puro trámite en estas latitudes entre el verano y el invierno, ya que no se termina de decidir por ninguno de ellos, en estos días, digo, luminosos y suaves, me gusta pasear las mañanas tranquilamente, sin más rumbo que el que me marquen las esquinas soleadas. Como no es posible, me conformo con apurar el café a la hora del desayuno y volver al cafetal por el camino más largo.
En la calle A., paseo obligado desde hace dieciocho años, están podando los árboles, preparándolos para pasar el invierno y para que, ya en primavera, luzcan ramas nuevas y hojas brillantes en todo su esplendor. Debido al trabajo de los operarios, han cortado el tráfico, habitualmente denso (aunque la calle es bien chiquita), y hasta parece que los transeúntes le hayan dado un respiro a la calle. A las horas a las que salgo, los rayos del sol atraviesan oblicuos todo el largo de la travesía, deslumbrándome tanto que debo entrecerrar los ojos a pesar de las gafas de sol, y calentándome la piel igual que una caricia suave. La más grave consecuencia de la poda es la pérdida del juego de luces y sombras que las copas de las acacias imprimían al aire. La más grata, que ese mismo aire está ahora impregnado de aromas de savia nueva y madera verde.

Quien tuviera en el cafetal a una que supiera escribir el blues como vos. Bzo.
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Oh, por favor! qué bonito y qué bien descrito! he podido sentir ese solecillo y esos olores y un poco de envidia también 😀
Muchos besos, bonita.
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El otoño siempre me recuerda a esta canción:
Y sí he dicho bien, el otoño me recuerda a la canción, no la canción al otoño …
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Lovely, favor que usted me hace, Zalamerman 😉
Exter, la verdad es que hizo un día precioso, era como un poco mágico, sin coches, casi sin gente, sólo el sonido de la sierra y el polvillo bailando en los rayos de sol… hoy también, pero aderezado con los gritos de un abuelo que les decía a los operarios que era una canallada lo que estaban haciéndole a los árboles…
Fran, por qué será que asociamos el otoño a la nostalgia, a la tristeza?? Preciosa canción, por cierto 🙂
Besines, guapos míos!!
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Prolífico, magnífico…es que las luces-sombras de las acacias de otoño y el azul del cielo no es el mismo. Ir buscando las esquinas de sol. ¿Seguro que no eres un planeta que le da vueltas?. Como me gusta, y también la ilustración del art nouveau…me la llevo. Beso guapa.
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Vinti! Muchas gracias. Planeta que le da vueltas…. mmmmmmm, planeta que busca sol 🙂
La ilustración, qué te voy a contar, enamorada como estoy de Alphonse…
Besines linda!
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