Se acabó. Terminaron las navidades. Definitivamente. Las casi cinco horas que llevo en el cafetal lo demuestran, ya casi no me acuerdo de las vacaciones. Acabaron y con ellas todos los deseos de felicidad y el buenismo obligado. A partir de ahora, y durante casi un año, si los mayas no ponen remedio antes, los que son buenos pueden seguir siéndolo por convicción, y los que son chungos ya no se verán presionados por la bondad impuesta.
En fin, que las vacaciones, aunque ya parezcan un espejismo, dieron para bastante: para seguir cuidando a Kato, que se ha vuelto el peor de los enfermos y un mimoso insoportable. Para entrar, salir, volver a los buenos sitios de la buena mesa y mejores personas, pasear por calles atestadas (¡pero si hasta nos cruzamos con Don Draper por la calle San Francisco!), hacer compras navideñas y, contra todo pronóstico, no hacer la última el día cinco por la tarde, sino, llena de orgullo y satisfacción, terminarlas el treinta (aunque los últimos encargos sí llegaran el cinco. Pero esa no es mi culpa). Leí (poco), seguí viendo series (bastantes) y cine (escaso). Comí y bebí. Lo pasé bien, muy bien, regular y mal, pero entonces hice de mi capa un sayo y me reí. Cogí el constipado más grande de la historia, de esos que pasan del simple estornudo a ser una taladradora trepanándote entre las cejas en cero coma. Desforesté el Amazonas hecho kleenex y oí a mi propio cerebro haciendo pompas. Las conversaciones que estaban pendientes siguen estándolo y sin embargo los amigos, como siempre, me sacaron sonrisas y hasta carcajadas. Casi muero con cinco uvas en la boca, comprobé (cinco o seis veces más) que tengo una hija preciosa y volví a tener la certeza (cinco o seis veces más) de que nunca he sido tan feliz.
Así terminé el año. Así, casi al mismo tiempo, lo empecé. Ahora sólo queda seguirlo, despacito, con buena letra.

😀 Es curioso cómo se comparten entradas de año pese a no compartirlas directamente… comparto hasta eso de que tienes una hija preciosa!!!! coñe, si compartí hasta resfriado! jaaajajajaja
Aaaaaaaachuchones!!!!! en línea de salida y llenas de ganas de correr… más que de llegar, sí? 😉
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India, no lo vas a compartir?? Sólo que tú lo que tienes son dos chikitajus que además de ser guapetísimos son unos cracks!!
También constipada, entonces? como la mitad de la población, pues.. Tú también oyes a tu ‘silebro’ haciendo pompitas?? Entonces habéis tenido ca’India en cuarentena por lo menos, no??
Besines relinda!! Lllena de ganas de correr… aunque todavía no sabemos para qué lado!!
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¿Sabes cuándo creo que se tiene mucho cariño a una persona? cuando te alegra profundamente su felicidad. Apenarse por la gente es fácil (si eres humano), pero la felicidad suele dar más igual. No sé, al leer que nunca has sido tan feliz me ha dado una alegría muy grande. Me da rabia que no nos conozcamos en persona aún, aunque pienso que con todo lo que hablo, ese día me quedaría mudita 🙂
En fin, he vuelto yo también, con ganas de actividad bloggera.
Muchos besos nena, ya a miércoles como quien dice no sé qué decirte, que tengas feliz semana aunque casi estemos a la mitad.
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Ay, Exter, bonita!! Muchas gracias!! Me pasa lo mismo, cuando te he leído hoy (que mira que te he echao de menos!!. Ahora voy a comentarte!!) y se te ve.. ¡¡tan bien!! 🙂
En fin, que a ver si le ponemos remedio este año sin falta a eso de que no nos conozcamos in person!
Que pases buen día, linda! Besines!
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Las Navidades suelen ser sinónimo de vacaciones … pero tal como estaban este año, yo he tenido que currar de Lunes a Viernes como si del mes de octubre se tratase.
Aún ya a 16 de enero, feliz año!!
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Yo sí he podido guardarme unos días para Navidad, Fran… en previsión de la que se me viene encima este año, para que me pille con las pilas bien cargadas 😉
Feliz año para ti también. Feliz vida.
Besines!!
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