Hace siete años, en un día tan luminoso como el de hoy, un tren llegaba, después de atravesar vastos territorios, a una estación terminal. De él descendía un chico, cargado de nervios y regalos. Lo esperaba una chica, con los mismos nervios desbocados y un centenar y medio de mariposas amarillas revoloteándole por dentro.
Hoy, siete años después, en un día tan luminoso como aquél, los nervios hace mucho que desaparecieron. Sin embargo, las mariposas amarillas siguen vivas, más fuertes, más grandes, más hermosas que nunca.

¿Eso es verdad? ¿el mismo día que yo? 🙂 🙂 🙂 🙂 me parece más bonito aún si cabe!!!
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😮 ¡¡¡¡¡No me digas que fue el mismo día!!!! Ay, Rune, qué casualidad!! Qué bonito!! Que hemos estado las dos de celebración el mismo día!
Besines, mi niña! Ay, qué ilusión que me ha hecho!!! 😀
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🙂 🙂 🙂 qué bonito Ampharouito… ni ganitas de meterme con el chico de los nervios jejeje al contrario!!! si te hace mariposas a ti, las merece todas!!!!
aaaaayyyyy so guapa… guapos!
Achuchones!!! si de algo estoy segura es de que sabréis festejarlo 😉
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Qué preciosidad, por favor…
Que esas mariposas no dejen de revolotear, ¿vale? Se conforman con poquito, pero hay que darles de comer todos y todos los días.
Abrazo enorme
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Qué preciosidad, por favor…
Que esas mariposas no dejen de revolotear, ¿vale? Se conforman con poquito, pero hay que darles de comer todos y todos los dÃas.
Abrazo enorme
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India, Tan, muchérrimas gracias a los dos! Y no os preocupéis, las mariposas están siendo alimentadas convenientemente 😉
Besines guapos!!
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Tanto amor y encima en Navidad, la habrá hecho algo mas empalagosa de lo habitual. 😛
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Fran, ya hace siete años que tengo navidades hiperglucémicas!!! 😀
Besines!!
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