Mujer de azul y tejado rojo. Ya me he vuelto a columpiar y a saltarme un mes. Y casi son tres, que mira a qué fecha estamos. Pero os traigo los dos cuadros, preciosos, un paisaje y un retrato, de d. Paul. No sé por qué, pero los dos me evocan tristeza, un atisbo de soledad. A pesar de los colores intensos, brillantes incluso en el caso del paisaje.
Terminé de leer La sonrisa etrusca. Ni que decir tiene que cuando cerré el libro por última vez me acometió un llanto inconsolable: por lo hermoso del libro, por lo bellamente que está escrito, por la historia en sà y por todo a lo que me lleva. Y tras un par de dÃas de reposo, empecé El tiempo de los regalos, de Patrick Leigh Fermor, libro de tÃtulo precioso y más precioso contenido. Sólo la sinopsis basta para atraer a cualquiera, que esté prologado por Jacinto Antón son muchos puntos a favor, y leer la cita que lo comienza, es dejarte enganchada hasta su final:
Abandona tu hogar, y busca costas extranjeras, oh joven: para ti nacerá un estado más grande de las cosas. No cedas al infortunio: el lejano Danubio te conocerá, el frÃo viento boreal y los tranquilos reinos de Canopo y quien contempla el renacer de Febo y su ocaso haga que, más grande, descienda en arenas extrañas.
Tito Petronio
Mientras tanto, hemos seguido con las series: terminamos (anteayer mismo) la segunda temporada de House of cards. EnormÃsima. Todo un estudio de cuánto más malo y más ambicioso se puede ser. Kevin Spacey se sale de la pantalla, pero es que Robin Wright es la Lady Macbeth perfecta (¡ay, la pequeña Buttercup!)
También terminé (ayer) la segunda de Hannibal. ¡Qué temporada, madredelamorhermoso! Éste también es malo malÃsimo, y listo listÃsimo, pero además da muchÃsimo susto. Y supongo que ya sabréis por qué…
Y llevamos al dÃa Juego de tronos, que cada vez da más nervios, y seguimos con Mad Men, con la que será la primera parte de su última temporada (no mola nada esto de dividir las temporadas, encima que perdemos las uñas a base de esperarlas, hay que multiplicar esa espera por dos para una menor dosis de capÃtulos).
Y hasta aquà llegamos. El mes que viene, más. Y si no, para el siguiente.











