No era guapo, pero tampoco pasaba por un hombre feo. Se había instalado en esa edad indeterminada en los hombres que puede ir de los treinta y tantos a los cincuenta y pocos. Era extremadamente menudo y delgado, y las entradas en el pelo empezaban a ser más que considerables.
Ahora esperaba, sentado en un taburete al extremo de la barra, a que la dueña del bar terminara de atender a los clientes. La negociación se estaba haciendo larga, no porque no se pusieran de acuerdo, sino porque, a esa hora, no paraban de entrar parroquianos en busca de su desayuno. Él sólo quería preguntarle cuánto aceite necesitaba para el viernes, y proponerle un nuevo formato de botella dispensadora y ya llevaba allí sentado más de media hora. Además, el constipado que hacía días que arrastraba no ayudaba a su paciencia. M., la dueña, lo miraba apurada de vez en cuando. El dolor de cabeza que avanzaba decidió por él que sería mejor dejar para la semana siguiente la propuesta e ir directamente al pedido semanal; para ello sólo necesitaba que M. le dijera una cantidad y podría irse, así que se bajó del taburete y empezó a colocarse la bufanda con la parsimonia de los hombres atildados. Ahora, de pie, asomaba poco más que la cabeza por detrás de la barra. M. le buscó la mirada de nuevo para disculparse y lo descubrió oculto tras el expositor de las tapas del día. No podía quedarse sin aceite, así que para insistirle en que se quedara, y haciendo gala de su instinto maternal, le ofreció un colacao. Sólo medio vaso de agua para tomarme esto, contestó él, agitando en alto el sobre de un remedio catarral entre sus manitas de niña enfermiza. Mientras ella le servía el agua y le pasaba una cucharilla, consiguió, por fin, que le dijera una cantidad. Entre sorbo y sorbo de la medicina, le prometió que elviernessinfaltalotienesaquí. Dio las gracias educado y salió, elegante como un niño que, jugando, hubiese conseguido encoger la ropa de su padre hasta ajustarla a su cuerpo, y se la hubiese puesto para salir a la calle y hacerle burla al mundo.
La imagen, de aquí.



