Miradme.


Miradme. Estoy aquí, de pie, delante de vosotros.

Miradme. Me veis igual que siempre, y sin embargo, no soy la misma.
Mirad, fijaos bien. Mirad mi pelo, cayendo en cascada sobre los hombros. Antaño ocultaba mis ojos y ahora se enredan en él cien palabras y mil promesas. Cae sobre esta espalda que cargaba con todo el peso del mundo, como la de un atlante abandonado a su destino, y ahora se yergue poderosa en un ángulo convexo modelado por la sangre caliente que la recorre.
Mirad mi boca. No encontraréis en ella la mueca de ayer, porque ha sucumbido a las sonrisas, ha probado los besos más dulces y ha pronunciado las frases más fervientes.
Mirad mis manos. Tienen las palmas vueltas a vosotros y sin embargo ya no suplican. Otrora jugaban inquietas dedo con dedo, reprimiendo el abrazo y las caricias, pero hoy han inventado roces nuevos, han tocado al que aman y han vuelto a nacer por ello más suaves, más blancas, más hermosas.
¿Veis este cuerpo? Tampoco es el mismo. Ajado y mustio de pura y pesarosa desidia, ahora tiene alas para subir al cielo y quedarse allí, suspendido en la plegaria de su nombre, en la eterna letanía que me lo acerca.
¿Me veis? Mi yo, mi nuevo yo, ataviado con el aura de los felices, en perfecta armonía con lo que ahora soy y lo que siento.
¿Podéis verme ahora? Quizá yo a vosotros no. Me veréis sonreír distraída mientras mis ojos os atraviesan, fijos en un punto lejano al que me llevan mis recuerdos más recientes, mis ilusiones, al que es capaz de transportarme una frase oída en una conversación al pasar, el retazo de un aroma percibido por un momento, la palabra que leo, el nombre que oigo, una música lejana, la luz del sol en los ojos, una gota de memoria que me lleva donde quiero estar. 

Miradme. Ahora sí soy yo.

Dieciséis de febrero.

1785 Lavoisier sintetiza agua a base de hidrógeno y oxígeno.
1821 Proclamación de la independencia de México.
1834 Nace el zoólogo alemán Ernst Haeckel.
1894 Se estrena con éxito en el teatro Apolo de Madrid la zarzuela La Verbena de la Paloma, con música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega.

1918 Joan Miró realiza su primera exposición en Barcelona.
1922 Se celebra la primera sesión del Tribunal Permanente de Justicia de la Haya, creado a instancia de la Sociedad de Naciones.
1923 Un equipo de arqueólogos abre la tumba del faraón Tutankamón.
1941 España: el centro de Santander devorado por un devastador incendio.

1962 Un decreto equipara en España los derechos laborales de la mujer con los del hombre.
1969 Nace Fermín Cacho, atleta español.
1980 Se inaugura el nuevo aeropuerto internacional de Vitoria (España).

1999 La asamblea del Ulster aprueba las estructuras del gobierno autónomo.

Estos son algunos de los acontecimientos que ocurrieron un día como hoy. Todos ellos son ya Historia. En mi pequeña historia, mi historia particular, también es un día de efemérides. Hoy coinciden en cumplir años dos personas muy importantes para mí. A una, la que cumple más años (no voy a decir cuántos, aunque a ella no le va esa clase de coquetería, aparte de que tampoco le hace falta), la conozco de toda la vida. Y nunca mejor dicho, y desde luego, si hoy soy quien soy, es gracias a ella, la mujer más fuerte y más hermosa que he conocido nunca.
A la otra persona, la que cumple menos (tampoco voy a decir cuántos, y éste sí que es coqueto), la conozco hace relativamente poco tiempo, aunque ha sido suficiente para que se haya convertido en alguien muy especial. Y sé que seguirá siéndolo cada día más, enseñándome cada momento dónde está la felicidad.

Dieciséis de febrero.

1785 Lavoisier sintetiza agua a base de hidrógeno y oxígeno.
1821 Proclamación de la independencia de México.
1834 Nace el zoólogo alemán Ernst Haeckel.
1894 Se estrena con éxito en el teatro Apolo de Madrid la zarzuela La Verbena de la Paloma, con música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega.

1918 Joan Miró realiza su primera exposición en Barcelona.
1922 Se celebra la primera sesión del Tribunal Permanente de Justicia de la Haya, creado a instancia de la Sociedad de Naciones.
1923 Un equipo de arqueólogos abre la tumba del faraón Tutankamón.
1941 España: el centro de Santander devorado por un devastador incendio.

1962 Un decreto equipara en España los derechos laborales de la mujer con los del hombre.
1969 Nace Fermín Cacho, atleta español.
1980 Se inaugura el nuevo aeropuerto internacional de Vitoria (España).

1999 La asamblea del Ulster aprueba las estructuras del gobierno autónomo.

Estos son algunos de los acontecimientos que ocurrieron un día como hoy. Todos ellos son ya Historia. En mi pequeña historia, mi historia particular, también es un día de efemérides. Hoy coinciden en cumplir años dos personas muy importantes para mí. A una, la que cumple más años (no voy a decir cuántos, aunque a ella no le va esa clase de coquetería, aparte de que tampoco le hace falta), la conozco de toda la vida. Y nunca mejor dicho, y desde luego, si hoy soy quien soy, es gracias a ella, la mujer más fuerte y más hermosa que he conocido nunca.
A la otra persona, la que cumple menos (tampoco voy a decir cuántos, y éste sí que es coqueto), la conozco hace relativamente poco tiempo, aunque ha sido suficiente para que se haya convertido en alguien muy especial. Y sé que seguirá siéndolo cada día más, enseñándome cada momento dónde está la felicidad.

Brújulas.

Ella salta sobre los charcos en una playa de invierno.

Él avanza sobre un asfalto gris.

Ella encontró su norte prendido en una piel.

Él huye de su frío volando hasta el sur.

Ella trenza y destrenza su pelo.

Él engarza amaneceres como pompas de jabón.

Ella ahueca sus manos.

Él vierte el perfume.

Ella borra pasados con miradas.

Él inventa futuros con sonrisas.

Ella sonríe.

Él, por fin, mira.

Brújulas.

Ella salta sobre los charcos en una playa de invierno.

Él avanza sobre un asfalto gris.

Ella encontró su norte prendido en una piel.

Él huye de su frío volando hasta el sur.

Ella trenza y destrenza su pelo.

Él engarza amaneceres como pompas de jabón.

Ella ahueca sus manos.

Él vierte el perfume.

Ella borra pasados con miradas.

Él inventa futuros con sonrisas.

Ella sonríe.

Él, por fin, mira.

Oír.

Te oigo y eres tan real como mis propias manos, tan cercano como esta piel que se aferra a ti.
Tu risa, tus cambios de voz, los mimos de tus palabras que me acarician la espalda y se trenzan en mi pelo.
Te oigo y me tienes asida a tus brazos.
Te oigo y te descubro en cada guiño, en cada gesto.
Te oigo y te siento.
Te acercas a mí. Nos sobra el tiempo.