
No, no me gustan los domingos.
Domingos como salas de espera de lunes inclementes.
Domingos melancólicos de viaje y vuelta.
Domingos de arena lenta que retrasan tu regreso.
No, todavía no me gustan los domingos.

Miradme. Estoy aquí, de pie, delante de vosotros.
Miradme. Ahora sí soy yo.
1785 Lavoisier sintetiza agua a base de hidrógeno y oxígeno.
1821 Proclamación de la independencia de México.
1834 Nace el zoólogo alemán Ernst Haeckel.
1894 Se estrena con éxito en el teatro Apolo de Madrid la zarzuela La Verbena de la Paloma, con música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega.
1918 Joan Miró realiza su primera exposición en Barcelona.
1922 Se celebra la primera sesión del Tribunal Permanente de Justicia de la Haya, creado a instancia de la Sociedad de Naciones.
1923 Un equipo de arqueólogos abre la tumba del faraón Tutankamón.
1941 España: el centro de Santander devorado por un devastador incendio.
1962 Un decreto equipara en España los derechos laborales de la mujer con los del hombre.
1969 Nace Fermín Cacho, atleta español.
1980 Se inaugura el nuevo aeropuerto internacional de Vitoria (España).
1999 La asamblea del Ulster aprueba las estructuras del gobierno autónomo.
Estos son algunos de los acontecimientos que ocurrieron un día como hoy. Todos ellos son ya Historia. En mi pequeña historia, mi historia particular, también es un día de efemérides. Hoy coinciden en cumplir años dos personas muy importantes para mí. A una, la que cumple más años (no voy a decir cuántos, aunque a ella no le va esa clase de coquetería, aparte de que tampoco le hace falta), la conozco de toda la vida. Y nunca mejor dicho, y desde luego, si hoy soy quien soy, es gracias a ella, la mujer más fuerte y más hermosa que he conocido nunca.
A la otra persona, la que cumple menos (tampoco voy a decir cuántos, y éste sí que es coqueto), la conozco hace relativamente poco tiempo, aunque ha sido suficiente para que se haya convertido en alguien muy especial. Y sé que seguirá siéndolo cada día más, enseñándome cada momento dónde está la felicidad.
1785 Lavoisier sintetiza agua a base de hidrógeno y oxÃgeno.
1821 Proclamación de la independencia de México.
1834 Nace el zoólogo alemán Ernst Haeckel.
1894 Se estrena con éxito en el teatro Apolo de Madrid la zarzuela La Verbena de la Paloma, con música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega.
1918 Joan Miró realiza su primera exposición en Barcelona.
1922 Se celebra la primera sesión del Tribunal Permanente de Justicia de la Haya, creado a instancia de la Sociedad de Naciones.
1923 Un equipo de arqueólogos abre la tumba del faraón Tutankamón.
1941 España: el centro de Santander devorado por un devastador incendio.
1962 Un decreto equipara en España los derechos laborales de la mujer con los del hombre.
1969 Nace FermÃn Cacho, atleta español.
1980 Se inaugura el nuevo aeropuerto internacional de Vitoria (España).
1999 La asamblea del Ulster aprueba las estructuras del gobierno autónomo.
Estos son algunos de los acontecimientos que ocurrieron un dÃa como hoy. Todos ellos son ya Historia. En mi pequeña historia, mi historia particular, también es un dÃa de efemérides. Hoy coinciden en cumplir años dos personas muy importantes para mÃ. A una, la que cumple más años (no voy a decir cuántos, aunque a ella no le va esa clase de coqueterÃa, aparte de que tampoco le hace falta), la conozco de toda la vida. Y nunca mejor dicho, y desde luego, si hoy soy quien soy, es gracias a ella, la mujer más fuerte y más hermosa que he conocido nunca.
A la otra persona, la que cumple menos (tampoco voy a decir cuántos, y éste sà que es coqueto), la conozco hace relativamente poco tiempo, aunque ha sido suficiente para que se haya convertido en alguien muy especial. Y sé que seguirá siéndolo cada dÃa más, enseñándome cada momento dónde está la felicidad.
Ella salta sobre los charcos en una playa de invierno.
Él avanza sobre un asfalto gris.
Ella encontró su norte prendido en una piel.
Él huye de su frío volando hasta el sur.
Ella trenza y destrenza su pelo.
Él engarza amaneceres como pompas de jabón.
Ella ahueca sus manos.
Él vierte el perfume.
Ella borra pasados con miradas.
Él inventa futuros con sonrisas.
Ella sonríe.
Él, por fin, mira.
Ella salta sobre los charcos en una playa de invierno.
Él avanza sobre un asfalto gris.
Ella encontró su norte prendido en una piel.
Él huye de su frÃo volando hasta el sur.
Ella trenza y destrenza su pelo.
Él engarza amaneceres como pompas de jabón.
Ella ahueca sus manos.
Él vierte el perfume.
Ella borra pasados con miradas.
Él inventa futuros con sonrisas.
Ella sonrÃe.
Él, por fin, mira.