Si a la vuelta de las vacaciones (cuidadín, yo todavía no he vuelto) habéis podido comprobar que el universo se expande y vosotros con él, y que os estáis enjamonando a base de bien, y no precisamente como Sofía Vergara, sino más bien como Robert Baratheon, y decidís que queréis fustigaros, además de volviendo al trabajo, haciendo dieta (no mucha, sólo lo justo. Al fin y al cabo, vamos para el invierno, no tendremos que mostrar las lorzas en la playa y, como dice mi madre, una buena capa todo lo tapa, al menos, hasta la primavera que viene donde ya nos plantearemos la dieta del bikini más seriamente), aquí os dejo una receta riquísima, sin chicha, con las calorías justas para que no fenezcáis en el intento.
Ensalada tibia de judías verdes:
Vais a necesitar, para dos personas con hambre:
Medio kilo de judías verdes.
Cuatro tomates en rama (son los que encuentro más gustosos. Los de pera también, calculad el peso de unos y tomad el mismo de los otros).
Unos ciento cincuenta gramos de rulo de cabra.
Aceite.
Albahaca.
Sal y pimienta.
Para preparar esta deliciosa ensalada (más que tibia es caliente, aunque también está rica fría), debéis cocer las judías verdes un puntito antes que al dente. Mientras se cuecen, pelad los tomates (podéis hacerlo más fácilmente si antes los escaldáis en agua caliente) y cortadlos en dados pequeños.
Una vez cocidas las judías, poned un chorrito de aceite en una sartén (lo justo para engrasar el fondo), y cuando esté caliente, hechad dentro las judías. Salpimentad a gusto y rehogad un poco. A continuación, incorporad los tomates. Empezarán a soltar el jugo, así que añadid la albahaca (no seáis tacaños con ella), removed y dejad que reduzca un poco el líquido. Será el momento de agregar el rulo de cabra, cortado en dados también (si tenéis más maña que yo cortándolo) o en trozos y apartad del fuego. Dejad reposar unos instantes, para que el rulo empiece a tomar temperatura y a derretirse y ya podéis servir.
De verdad que está riquísimo. Eso sí, mientras estéis a dieta, no se vale lo de mojar pan en la salsita (poca) que queda.








