No, no me he vuelto loca con el 2014. TodavÃa no me ha dado tiempo. Es que en los últimos dÃas del año anterior tuve la intención de colgar esta entrada, pero Ampharou, el blog, no ésta que os escribe, decidió fenecer para despedir el año. Primero él agonizaba, luego llegué yo y terminé de rematarlo. Menos mal que 3nity siempre acude al rescate, como la mejor Chica Maravilla, y en un pispás me lo ha dejado niquelao, precioso por dentro y por fuera, y totalmente operativo. Para entonces ya han pasado el año, las uvas y hasta las repeticiones de los programas de fin de año de todas las cadenas, pero me da penilla el pobre Lowry, que no tiene culpa el hombre de lo vaguÃsima que he sido yo este año, asà que, echad una semanita para atrás y leed, muchachos, leed:
Como os he escatimado los dos últimos meses los cuadros de Lowry, y como éste será el último (pobrecillo, cuánto lo he maltratado saltándome meses), vamos al lÃo, que se me acaba el tiempo y ya no hay para mucho más.
A street view, St. Simon church es la obra que termina el calendario. Una escena que podrÃa corresponder a cualquier domingo por la mañana de cualquier pueblo, con la gente paseando alrededor de la iglesia, con su cura y los trajes de domingo. Sólo nos falta el perrillo raquÃtico para que sea una escena tÃpica de Lowry, porque tenemos hasta la chimenea escupiendo humo de su pintura industrial. Sigo insistiendo en que busquéis más obras de este autor: éstas de carácter cotidiano son las más famosas, pero podrÃais perder horas (yo lo he hecho) observando sus retratos y sus pinturas eróticas.
No sólo he estado perezosa estos meses para escribir, sino también para leer. Le sigo dando vueltas a El final del desfile y mirando de reojillo a un par de libros que tengo pendientes y me muero por leer… bueno, a uno lo miro, pero el otro lo tengo escondido, por propia voluntad, porque la tentación de abandonar las cuitas de los Tietjens era demasiado grande. Espero terminármelo en estos dÃas, y poder empezar el año con lecturas nuevas (¡y sobre todo hincarle el diente por fin a McEwan!) (¡¡Por fin lo terminé!! ¡¡Albricias!!)
Seguimos con las series: llorando todavÃa que Breaking Bad acabara, seguimos (y acabamos) Boardwalk Empire y House of cards. Las dos altamente recomendables. De la primera ha sido la cuarta temporada la que hemos acabado, y sigue siendo tan buena serie como al principio. De House of cards qué os puedo decir… que tenéis que verla, sobre todo si os gusta Kevin Spacey, que está en estado de gracia en ella.
También he empezado a ver American Horror Story. En ésta, me he tirado de cabeza directamente a la tercera temporada, empujada por Lorah, que intentaba convencerme, pobriña, desde la primera… pero ya sabéis lo miedica que soy, por eso ha tardado tanto la muchacha en conseguir que me sentara con ella a verla, y ¡ahora estoy encantada!, esperando a terminar Coven (ahora están con el parón navideño, parece que está feo emitir una serie de brujas en estas entrañables fechas) para empezar con las dos anteriores.
Y mientras tanto, nos mordemos las uñas porque está a punto de empezar ¡¡Sherlock!! (Ni que decir tiene que a estas alturas, ya hemos visto el primer capÃtulo de la primera temporada…)
En cuanto a pelÃculas sà me ha cundido un poco más el tiempo, que he visto unas cuantas: Lost in traslation (otra vez), Lawrence de Arabia (otra vez y como pequeño homenaje que le quisimos hacer a sir Peter O’Toole, aunque el mejor fue una entrevista que emitieron en noséquécanal, que le hizo Robert Osborne y que es absolutamente deliciosa), Un pez llamado Wanda, Los increÃbles, Anna Karenina (preciosa), El último concierto, Gru 2 (¡yo quiero un minion!), la maravillosa El golpe, El verano de Kikujiro (otra vez), la bonitÃsima My blueberry nights (otra vez), Sherlock Holmes, un juego de sombras (para seguir con el guapo Jude Law) (Expiación -otra vez- y El hombre tranquilo han caÃdo este fin de semana), y alguna más que seguro que me dejo en el tintero.
Bueno, al año le quedan dos dÃas. Literalmente. Asà que sólo me queda desearos para el nuevo que venga cargado de cosas hermosas, de mucho arte, de buenos libros, mejores series, grandes pelÃculas y tiempo y ganas para disfrutar de todo ello.

