Se separó de la pared con los ojos cerrados. Se dio la vuelta lentamente, apretando un poco más los párpados, como intentando agarrarse a un clavo ardiendo, y los abrió de golpe. Nada. Allí estaba, inclemente, en el trozo de pared que su madre había utilizado desde que se mantuvo en pie para marcar el paso del tiempo, la raya que acababa de pintar poniendo un lápiz justo por encima de su cabeza. Había tenido la tentación de alzarse, sólo un poquito, sobre los dedos de los pies. Entonces, esa raya, la maldita raya, no habría coincidido tan exactamente con la que había trazado hacía ya casi seis meses.
No tenía que haberse enfadado con su madre y haberla dejado allí, en medio del salón, con la pila de ropa del verano pasado encima de la silla cuando salió dando un portazo. Al fin y al cabo, ella no tenía la culpa. O quizá sí. Porque claro, para ella era un alivio no tener que cambiar todo su armario cada temporada, pero no debía haber sonreído así cuando, al probarle los primeros pantalones dijo eso de ´”qué bien, no tendremos ni que bajarle los dobladillos”. Además, sabía que ahora Álvaro y Pedro se reirían otra vez de él. Sólo tenían dos y tres años más, pero ambos le sacaban ya al menos una decena de centímetros. De nada valía decirles que ellos no hacía tanto que habían dado el estirón, ni compararse en las fotos de cuando sus hermanos tenían su edad. O que su madre les llamase la atención cada vez que le llamaban “enano” e invocase a la genética para consolarlo recordándole lo altos que eran todos en la familia.
Él, Nacho Medina, tenía un propósito y pensaba cumplirlo. Y tenía todo el verano para ello: al volver de las vacaciones, Marta Vázquez, la niña más guapa de su clase, no tendría que volver a besarlo en la frente.

Tú verás lo rápido que Nacho saca partido al asunto,en cuanto se de cuenta de que la chica más guapa de la clase prefiere darle a él un beso en la frente que mirar a los ojos a cualquier otro…en mi época,los bajitos se salían de guapos y de espabilaos…
Achuchones!!!!
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India, Nacho ya se ha dado cuenta de que es mejor los besos que las miradas. Pero lo que él quiere no es precisamente que la chica más guapa lo bese en la frente… por eso quiere crecer… un poquito así
Besines rechula!!
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A los chicos siempre les ha costado más pegar el estirón. Imagino que Nacho Medina está en la edad crítica, y no le costará nada. No hay nada malo con ser bajito, los genes tienen mucha culpa del resultado. Besetes.
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Vinti, los niños y las niñas crecen de forma distinta. Esta historia surgió un día que caminaba por la calle con una pareja de adolescentes delante mía. Muy acaramelados, ella le echaba el brazo por los hombros a él. Me acordé de mi propios tiempos del instituto, de cómo en primero las niñas parecíamos las madres de los niños y al pasar el verano, todos (o casi todos) nos sacaban una cuarta… me hacía mucha gracia aquello, y aquí está Nacho para demostrarlo 😉
Besines reguapa!!
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