Brújulas.

Ella salta sobre los charcos en una playa de invierno.

Él avanza sobre un asfalto gris.

Ella encontró su norte prendido en una piel.

Él huye de su frío volando hasta el sur.

Ella trenza y destrenza su pelo.

Él engarza amaneceres como pompas de jabón.

Ella ahueca sus manos.

Él vierte el perfume.

Ella borra pasados con miradas.

Él inventa futuros con sonrisas.

Ella sonríe.

Él, por fin, mira.

En pie de guerra.

Ya está.
No puedo demorar más la batalla si quiero ganar esta guerra. Ya tengo a mis soldados, cientos, miles, dispuestos en filas de a cuatro.
Los objetivos están señalados, el mapa de su secuencia estudiado.
Los días A, I, H y E marcados en rojo.
Las armas preparadas, los ánimos a punto.
Será una lucha sin cuartel, en la que sólo puede quedar uno.
No hay piedad para el enemigo, no hay lugar para el desaliento ni tiempo para la fatiga. No habrá tregua en el campo de batalla. Páginas impresas, hojas manuscritas son mis tropas. Manuales como única defensa.
Mañana mismo empiezo a estudiar.

Lección de anatomía: ojos.

Desde el albahaca al oliva, pasando por el turquesa y el ‘casi-gris’, dependiendo de la luz y del estado de ánimo.
Aunque hay quien los ve azules, son verdes como el trigo verde por parte de padre y miopes por la gracia de Tutatis.
Polifacéticos ellos, saben reír, saben llorar, saben hablar.
Azotan con ira, acurrucan sueños, derraman lágrimas de felicidad o de tristeza, acarician amores, albergan ilusiones…
Ahora, además, las ven.

Lección de anatomía: ojos.

Desde el albahaca al oliva, pasando por el turquesa y el ‘casi-gris’, dependiendo de la luz y del estado de ánimo.
Aunque hay quien los ve azules, son verdes como el trigo verde por parte de padre y miopes por la gracia de Tutatis.
Polifacéticos ellos, saben reír, saben llorar, saben hablar.
Azotan con ira, acurrucan sueños, derraman lágrimas de felicidad o de tristeza, acarician amores, albergan ilusiones…
Ahora, además, las ven.

Los cinco extraños hábitos de Ampharou.


Por cortesía de 3nity he sido invitada a describir cinco de mis extraños hábitos, así que procedamos a ello transcribiendo el reglamento, más que nada, por no contradecirlo:
«Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas y añadir el link de su blog o diario web. Es importante dejar un comentario en su blog, diciendo… «Has sido elegido» y decirles que lean el vuestro, para que acepten o no el reto»

  1. Doblar los envoltorios de los azucarillos con precisión de relojero, siempre efectuando los mismos pliegues, uno sobre otro, para después retorcerlos entre los dedos hasta darle forma de «S».
  2. Desde que me levanto y hasta que salgo de casa, cada mañana hago las mismas cosas y en el mismo orden: una rutina que me asegura que no me olvido de nada y que el resto del día va a ir bien (¿sí?).
  3. Sábanas lisas, a ser posible de algodón. No importa el color, pero nunca deben ser estampadas.
  4. Terminar todo lo que empiezo a leer. No puedo dejar un libro a medias. Como mucho, aparcarlo una temporada, pero por poco que me guste o entienda, tengo que llegar a la última página.
  5. No comer pato, en memoria de Paco, un típico pato de mercadillo que, inexplicablemente, y tras estar criándolo más de tres meses, murió de una indigestión de huevo frito y lomo adobado.

Podría seguir un poco más, pero mejor le paso la bola (chirin-chin-chera) a los pocos que van quedando sin que aún hayan confesado, a saber, Totito, Nimue, S, Ego y Alter y Adrián.

Ea, a confesar!

Los cinco extraños hábitos de Ampharou.


Por cortesía de 3nity he sido invitada a describir cinco de mis extraños hábitos, así que procedamos a ello transcribiendo el reglamento, más que nada, por no contradecirlo:
«Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas y añadir el link de su blog o diario web. Es importante dejar un comentario en su blog, diciendo… «Has sido elegido» y decirles que lean el vuestro, para que acepten o no el reto»

  1. Doblar los envoltorios de los azucarillos con precisión de relojero, siempre efectuando los mismos pliegues, uno sobre otro, para después retorcerlos entre los dedos hasta darle forma de «S».
  2. Desde que me levanto y hasta que salgo de casa, cada mañana hago las mismas cosas y en el mismo orden: una rutina que me asegura que no me olvido de nada y que el resto del día va a ir bien (¿sí?).
  3. Sábanas lisas, a ser posible de algodón. No importa el color, pero nunca deben ser estampadas.
  4. Terminar todo lo que empiezo a leer. No puedo dejar un libro a medias. Como mucho, aparcarlo una temporada, pero por poco que me guste o entienda, tengo que llegar a la última página.
  5. No comer pato, en memoria de Paco, un típico pato de mercadillo que, inexplicablemente, y tras estar criándolo más de tres meses, murió de una indigestión de huevo frito y lomo adobado.

Podría seguir un poco más, pero mejor le paso la bola (chirin-chin-chera) a los pocos que van quedando sin que aún hayan confesado, a saber, Totito, Nimue, S, Ego y Alter y Adrián.

Ea, a confesar!